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Hablamos con Miguel Ángel Fernández sobre la evolución de las puertas automáticas

 

La innovación, el diseño y la tecnología están transformando las puertas automáticas en sistemas cada vez más inteligentes. Miguel Ángel Fernández, director de I+D+i de Manusa, analiza cómo evolucionan y qué retos técnicos marcan su desarrollo.

¿Qué papel juega la innovación en el desarrollo de las puertas automáticas?

La innovación forma parte de nuestra manera de trabajar. En un entorno en constante evolución, es necesario cuestionar continuamente las soluciones existentes para mejorarlas.

En este sentido, la conectividad ha sido uno de los avances más relevantes en los últimos tiempos. El IoT ha transformado la interacción con las puertas automáticas, permitiendo su gestión remota, la monitorización en tiempo real y una mejora continua basada en datos de uso.

 

¿Cómo han evolucionado las puertas automáticas en diseño y funcionalidad?

Hoy en día, una puerta automática es mucho más que un sistema de apertura y cierre. Es un elemento inteligente que se adapta a los flujos de personas, optimiza la eficiencia energética y mejora la experiencia del usuario.

Gracias a la conectividad, es posible ajustar su funcionamiento, detectar incidencias y realizar intervenciones remotas, lo que incrementa la eficiencia y el confort en los edificios.

 

¿Podrías destacar algún ejemplo de proyecto de innovación en Manusa?

Un buen ejemplo es la puerta automática antirrobo RC2, diseñada para ofrecer alta resistencia frente a intentos de intrusión sin renunciar a la estética. Combina seguridad, diseño y control remoto.

Otro caso es la puerta hermética cortafuego EI90, pensada para entornos sanitarios. Garantiza la contención del fuego durante 90 minutos y contribuye a la seguridad en situaciones críticas, manteniendo además la automatización y la conectividad.

 

Si nos vamos a un plano más general, ¿cómo describirías la estrategia de I+D+i en Manusa?

La estrategia de I+D+i se basa en los valores de la compañía: cercanía, fiabilidad, flexibilidad y proactividad. Desde el punto de vista técnico, la fiabilidad es el eje central de todos nuestros desarrollos, utilizando materiales y tecnologías que aseguren un funcionamiento óptimo a largo plazo.

Además, apostamos por diseños modulares que permiten adaptarnos a cada proyecto. La conectividad, a través del IoT, nos permite anticiparnos a incidencias y mejorar continuamente nuestros productos.

 

Hablabas de la capacidad de adaptación… ¿Cómo se aborda el reto de ofrecer soluciones personalizadas en proyectos de gran escala sin comprometer la fiabilidad y seguridad?

En este tipo de proyectos, trabajamos con diseños modulares que nos permiten ajustar dimensiones, materiales y funcionalidades sin perder robustez y eficiencia. Además, es clave garantizar la integración con otros sistemas del edificio y minimizar el impacto durante la instalación, especialmente en infraestructuras en funcionamiento.

En entornos cada vez más conectados, también adquieren un papel fundamental aspectos como la ciberseguridad y la gestión de datos, asegurando que las soluciones no solo sean personalizadas, sino también seguras y sostenibles a largo plazo.

 

En un momento en el que la inteligencia artificial está transformando todos los sectores, ¿cómo se está aplicando en el desarrollo de puertas automáticas?

La inteligencia artificial está revolucionando la forma en que desarrollamos nuestros productos. Nos permite optimizar procesos como la programación, detectar nuevas aplicaciones o analizar tendencias tecnológicas con mayor rapidez.

Además, facilita la automatización de tareas y reduce los tiempos de desarrollo, lo que se traduce en soluciones más eficientes y con mayor calidad.

 

Y para terminar. ¿Cómo imaginas el futuro de las puertas automáticas en un entorno cada vez más digitalizado y conectado?

El futuro pasa por accesos cada vez más inteligentes, conectados y autónomos. Las puertas automáticas dejarán de ser elementos pasivos para integrarse completamente en el ecosistema del edificio, interactuando con sistemas como la climatización, la seguridad o la gestión de flujos de personas.

La incorporación de tecnologías como la inteligencia artificial permitirá anticipar incidencias antes de que ocurran, optimizar el funcionamiento en tiempo real y adaptarse automáticamente a las necesidades del entorno y de los usuarios.